Skip to main content

Desde su apertura, BUNNY CHAO se ha consolidado como una de las propuestas más interesantes de street food asiática en Lavapiés. No es un restaurante de moda con interpretaciones malas del Sudeste Asiático: aquí el foco está en recetas populares y llenas de sabor. Su carta recorre países como Tailandia, Vietnam o la India a través de platos inspirados en la cocina cotidiana con la que creció el chef Imran, que junto a Cynthia da forma a este proyecto. Una cocina que mira claramente a la calle, a los mercados y a los puestos ambulantes, pero adaptada al contexto madrileño sin perder identidad.

bunny chao lavapies

El local respira ese encanto tan reconocible de los restaurantes del Sudeste Asiático, donde todo sucede a la vista. Al fondo, una cocina abierta de apenas 2 m² en la que Imran se encarga de la elaboración de las recetas, sin trampas ni atajos. Aquí ves perfectamente qué se cocina y cómo se elabora. El espacio lo completa una mesa larga pensada para compartir y varias mesas pequeñas que hacen que el local funcione tanto para ir en pareja como en grupo reducido. La decoración acompaña combinando plantas, pósters pegados directamente a la pared a modo de mural y azulejos, todo con un aire claramente callejero. Mención aparte merece el gran ventanal a la calle, que inunda el espacio de luz natural y permite ver todo el restaurante.


Qué comer en Bunny Chao

La carta de ‘Bunny Chao’ está claramente pensada para compartir, y esa es, sin duda, la mejor manera de comer aquí. Platos al centro y probar un poco de todo. No tiene sentido venir a pedir “tu plato” y ya, salvo que vayas solo. Tienen una carta corta, algo que para nosotros suele ser buena señal. La idea es que vaya rotando poco a poco, manteniendo algunos platos fijos mientras otros entran y salen según el país o la inspiración del momento dentro del Sudeste Asiático. Resultado: una propuesta viva, que invita a volver.

ENTRANTES

Si sois varios en la mesa, una buena combinación es pedir dos entrantes ligeros para compartir. El Pani Puri, rbolitas crujientes rellenas de garbanzos, salsa de tamarindo y yogur. Parecen pequeñas e inofensivas, pero aviso serio: no son de un solo bocado. Si lo intentas, el contenido sale disparado. Experiencia empírica, no teoría. Se pueden pedir en raciones de 3 o 6 unidades.

restaurante asiatico estilo callejero

Y los Rollitos de primavera estilo vietnamita, envueltos en hoja de arroz y rellenos de pollo, gambas, lima y hierbas frescas. Sencillos, aromáticos y se pueden compartir si los partís por la mitad, aunque lo suyo es probar uno por persona.

Después, no te puedes quedar sin probar el Bhel Puri. Es una especie de ensalada llena de sabores y es verdad porque hay mezcla de dulce, de salado, de picante, de todo. Es adictiva. Tamarindo, menta, yogur, frutos secos… una maravilla.

cocina bunny chao madrid

En esta última visita la carta había sumado dos ensaladas más, ampliando la parte más fresca y ligera del menú. Por un lado, la Strip Club Beef Salad, una combinación muy equilibrada de ternera con hierbabuena, arroz tostado, cebollino, tomates cherry y brotes de soja, donde el juego de texturas es casi tan importante como el sabor. Por otro, la Bún Bò, un clásico de origen vietnamita que mezcla fideos de arroz, sésamo y verduras con carne de ternera (en este caso cruda), resultando un plato muy aromático, limpio y más contundente de lo que parece a primera vista.

PRINCIPALES

De los platos principales, hay uno al que ya hemos regresado por segunda vez: el Pho de ternera. La pedimos con la idea de volver a viajar a Vietnam (comprobar si seguía conectando con los Pho que probamos en Vietnam) y la respuesta vuelve a ser afirmativa. El caldo mantiene ese equilibrio y frescura, los fideos están perfectamente cocidos, incluso ligeramente más «al dente» que muchos Pho tradicionales (algo que, personalmente, agradecemos), y el conjunto tiene el punto justo de picante. Su sabor es reconocible y suficientemente fiel como para transportarte, aunque sea durante un rato.

cocina autentica asiatica lavapies

Siempre tienen algún curry en su carta y esta ultima ocasión, probamos el Thai Jungle Curry, con falda de ternera cocinada a baja temperatura. pasta roja casera y hierbas. La verdad que estos guisos no nos pueden gustar más y además, al ser poco picantes, son más aptos para todos los paladares, que sabemos que no todo el mundo está preparado para el picante o no lo suele comer a menudo.

La otra vez, nuestra elección fue Colaba Coconut Curry, un curry ligero en el que el pollo estaba especialmente tierno y que a nosotros nos faltó un toque más picante. Por supuesto, lo acompañamos de su arroz basmati (no dejéis de pedirlo, pidais lo que pidais).

restaurante asiatico madrid

Como ya comentábamos al principio, la carta no es estática y ahí está parte de su gracia. Muchos platos van rotando, lo que hace que volver tenga sentido y que cada visita traiga algo nuevo que descubrir. Al final, pocas formas hay más efectivas de viajar sin salir de Madrid que probando recetas tradicionales del Sudeste Asiático.

En esa rotación aparecen platos que merecen atención, como el Dahl de lentejas, que se nos quedó pendiente en su momento (y dolió), el curry verde con pollo, o el Keema Fry, un plato típico de la región de Punjab, en la India, especiado y contundente. También el Nasi Goreng, considerado el plato nacional de Indonesia, que sirven acompañado de pan de gambas y huevo frito, fiel a su espíritu callejero y sin complicaciones innecesarias. Y aunque no seamos especialmente amigos del Pad Thai fuera de Tailandia, la versión que preparan en ‘Bunny Chao’ está bien rica y conseguida.

POSTRE

Para terminar, si todavía os queda algo de hueco, los postres cumplen más de lo que uno espera en un sitio de street food. Nosotros probamos el Mango pudding, que estaba realmente bueno y nos sorprendió para bien: fresco, ligero y perfecto para cerrar la comida sin sensación de pesadez.

restaurante cocina asiatica autentica madrid

En carta también encontrarás una Pannacotta de leche de coco con piña y frambuesa, con crumble de Lotus, más golosa eso sí. Y si eres de los que disfrutan el Chai, merece la pena pedir un vasito: lo elaboran ellos mismos, con un toque bastante especiado y aromático Una forma perfecta de terminar la experiencia.

Tras varias visitas, todo apunta a que ‘Bunny Chao’ va a darnos muchas alegrías. No solo por lo bien que se come, sino porque tiene todos los ingredientes para convertirse en un referente dentro de la cocina del Sudeste Asiático en Madrid, con una identidad clara. De esos sitios a los que vuelves sin pensarlo demasiado, sabiendo que siempre habrá algo nuevo que probar. Además, el mismo equipo está detrás de otros locales del barrio, en este caso son dos cafeterías, Nomade Café y Caravan Café, ampliando poco a poco un pequeño ecosistema gastronómico propio en Lavapiés que merece seguir de cerca.


Dirección: Calle de la Torrecilla del Leal, 4, 28012 Madrid
Teléfono: n.d.
Precio medio: 20-30€


Y aquí os dejamos la ficha resumen de nuestra visita a la ‘Bunny Chao’:

bunny chao valoracion

Puedes dejar un comentario para compartir tu experiencia, o si tienes alguna duda, mándanos un email.

Y si no quieres perderte ninguna novedad, síguenos:

DOPPELGÄNGER: Más que un simple puesto de mercado

DOPPELGÄNGER: Más que un simple puesto de mercado

26/01/2026
qorte arroces valencianos madrid
QORTE: Producto, brasas y tradición valenciana

QORTE: Producto, brasas y tradición valenciana

26/11/2025
Arroz de pollito ahumado con setas silvestres – cocina rural creativa
CAÑITAS MAITE: Una joya escondida en La Mancha

CAÑITAS MAITE: Una joya escondida en La Mancha

16/07/2025